sábado, 17 de diciembre de 2011

Cuida tus pañuelos.

Un pañuelo. En un pack de diez. De esos que se compran de la marca del propio supermercado que son baratos y de buena calidad. Despegas la abertura y sacas uno. Puede que estés resfriada, o que hayas tenido pelea con los papás, o con el novio, o simplemente tengas un mal día. Coges el pañuelo, lo despliegas. Te secas las lágrimas,te suenas los mocos. Suerte que el pañuelo tiene tres capas de papel y no te ensucias con tu propia mierda. Suerte que cuando el pañuelo está sucio por un lado lo giras y encuentras otra parte limpia. Y después lo doblas y repites la acción. El problema está cuando el pañuelo no da más de sí. Ya ha gastado las tres capas. Ya no tiene más que ofrecerte y ahora el que está lleno de mierda es él. ¿Y cómo se lo pagas? Ah sí, tirándolo a la basura. Intercambia papeles por una vez.
Muchas veces usamos de pañuelo a las personas y después, no intercambiamos papeles. Así que: sé empático; cuida tus pañuelos igual que ellos te cuidan a ti cuando estás decaído.#

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